25 mayo 2010

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Nuestros ciclos emocionales necesitan relojes y calendarios. Las viejas herramientas que creamos para medir el paso del tiempo en la naturaleza, nos dan todavía la hora de nuestros sentimientos. La primera hora y el primer día, la primera semana y el primer mes. Dentro de once hará ya un año.

Objetivamente, las cifras redondas no tendrían porqué diferenciarse de las demás. Sin embargo, tienen el don de concentrar los materiales de la memoria. La noche fue abrir la ventana y fumar, mientras lo vivido, se revivía.

2 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Pablo, precioso post, preciosa foto, preciosa canción. Preciso homenaje, un mes más que ya es un mes menos.
Besos.
K.

6:17 p. m.  
Anonymous amaia said...

tienes el corazón más grande que he conocido

12:00 p. m.  

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